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19.06.2012

Cajamurcia contribuye al programa de la Asociación de Fibrosis Quística

El centro de rehabilitación respiratoria atiende a 232 niños con esta enfermedad y otras patologías afines

Cajamurcia contribuye al programa de la Asociación de Fibrosis Quística


La Fundación Cajamurcia acaba de renovar un acuerdo de colaboración con la Asociación Murciana contra la Fibrosis Quística, a la que apoya desde hace años, para contribuir al mantenimiento del programa terapéutico que desarrolla en el Centro de Rehabilitación Respiratoria. Este centro, que comenzó su funcionamiento en 2008, atiende a un total de 232 pacientes con fibrosis quística y otras patologías afines en edad pediátrica.
Desde este centro, la Asociación Murciana contra la Fibrosis Quística, ofrece a los afectados técnicas de fisioterapia respiratoria, al tiempo que presta atención psicológica y social, tanto a los pacientes como a las familias de los enfermos. La asociación se ocupa también de difundir información sobre los signos de alerta y la prevención, a través de hábitos de vida saludables, entre otros cometidos.
La fibrosis quística es una enfermedad crónica, hereditaria y degenerativa, que afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo. Los afectados necesitan un cuidado permanente con continuos tratamientos debido a las complicaciones pulmonares y digestivas, controles periódicos en el hospital y una dedicación plena por parte de las personas de su entorno y de sus familias.
El diagnóstico precoz puede prolongar la esperanza de vida de las personas con Fibrosis Quística y mejorar la calidad de la misma. En la actualidad, se están desarrollando planes de diagnóstico precoz en varias comunidades autónomas.
Los responsables de la asociación explican que la esperanza de vida se ha incrementado notablemente en los últimos años gracias a un mejor conocimiento de la fisiopatología de esta enfermedad y al tratamiento multidisciplinario de estas personas que se basa en tres pilares fundamentales: conseguir una nutrición adecuada, utilizar medicamentos que luchen contra la infección e inflamación respiratorias y realizar con regularidad la terapia física consistente en fisioterapia respiratoria, ejercicios de fortalecimiento de la musculatura del tórax para prevenir deformidades y la práctica de algún deporte.